domingo, 16 de mayo de 2010

Poesia circular

Sutil pero concreta
Una pulsión que trepe por los dedos
hasta tu lengua
un malestar preciso
constante
Abolir de inmediato todo otro tipo de trance
que la carne nos guarde ateridos
que nos cierre la piel el horizonte
las ideas suceden en cadena
como violentos puntos de una línea
un ansia cardinal nos divide el paisaje

Yo lanzo mis flechas al cielo de esta noche
y espero
El día beberá de los pájaros abatidos

Las palabras que desentierro
no tienen fin
tampoco origen
la sed que las busca es parte del mecanismo.

Marcos Cáceres, “La palabra y el síntoma”.

1 comentario:

Euge Abalovich dijo...

Panchito,
De alguna manera, esto vuelve a abrir la mini conversación que tuvimos hoy...
Me pareció tan preciso: PULSIÓN.
(Del lat. tardío pulsio, -ōnis).
En psicoanálisis, energía psíquica profunda que orienta el comportamiento hacia un fin y se descarga al conseguirlo.

La energía de la palabras "no tiene fin
tampoco origen"; y si lo tiene, creo que lo desconocemos. Sospecho que esa energía es como la "charla interna" de la que me contabas. En la búsqueda, estas energías nos impulsan a la palabra escrita, la palabra del golpe, de la risa, del silencio, de la emoción, de algún sacudón... Y SÓLO SE DESCARGAN CUANDO CUMPLEN SU CICLO.