viernes, 11 de mayo de 2007

Principio de Arquimedes


El asunto sigue siendo entender los signos en la hoja de ruta. Martínez cree que los arabescos que ha trazado en el papel pueden entenderse como carta de navegación. Yo no discuto, sólo manejo, si una noche de estas amanecemos incrustados en medio de la Gral. Paz, no va a ser mi culpa. El resto de la tripulación ha sabido entender que esta humildad no es otra muestra de lo precario y que las pulgas que los habitan sirven al menos para dar cierta vitalidad a sus cuerpos. Hay una de la carga (como les llama Martínez) que puede mover la punta de los dedos ni bien se le presta un poco de atención y hasta llega a abrir la boca cuando le hablas. A Martínez y a los otros les gusta ir atrás y hablarle seguido, yo no, me dan asco las pulgas. El médico de la base me revisó y dijo que lo mío es un miedo venéreo, yo sé que son sólo las pulgas. Además no quiero encariñarme, puede que un día de estos no sepa cómo descifrar los dibujos de Martínez y ahí sí que no puedo volver a tener asco ni nada. Mejor no, además la carga dura tan poco. Martínez dice que no sufren cuando dan contra el agua, que para el caso es lo mismo porque ya vienen amortiguados de la base. A mi me da la impresión que el vértigo los mata en el aire. Los cuerpos paralelos al río, los miembros agitándose, blandiendo en vano sus extremidades, siempre que los veo caer pienso en que la velocidad no sólo come del tiempo.



Suboficial Principal Antonio Domínguez, Plan de vuelo, Buenos Aires 2076

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Se perdió mucha gente valiosa en la lucha , lucha que hay que recordar y hacerla propia , pues el ayer no dista mucho del presente, debemos como argentinos, como seres humanos tener memoria pues esta es el reflejo de la historia de los pueblos que no se cansan de luchar por sus ideales y por su gente, únicamente de esta manera podremos afirmar que las 30.000 pulgas no murieron son inmortales hicieron historia.
HAYDEÉ

Anónimo dijo...

ya me lo habìas mostrado, perdoname no hay mensaje esta vez, solo una tristeza tan grande que ya no puede ser..lo juro. y no es x las pulgas..si tengo el alma sobre las manos y se me va por los dedos...y no pasa nada.