domingo, 11 de marzo de 2007

Lentos exorcismos

Es de otra estirpe este diablo. Con el primer saludo de su cola te da señales de vida, baila rituales fenéticos a ras de la nada. Parece encantador tanto misterio. Te invita a buscar los abismos, te promete horizontes sin futuro. Le crees, debes creerle, de eso depende el encantamiento, a eso estriba toda magia. Repites las palabras que te dice al oído, cuando hace frío y falta mujer en el cuerpo. Aprendes a comerte las uñas asiduamente, aprendes a que eso sea tu único alimento, al tiempo ya todo será reflexivo. Vas despreciando puertas, asumiendo caminos que no te sabrán, esa es tu tarea, vivir en ascuas, ser un remiendo de fugacidad en la piedra.
Nunca termina su tarea de escribirte los finales, nunca se completa el plan de huida. Un día te enseña cómo planear en la tormenta y al otro no te permite que arrugues el pliegue de tu camisa. Le prestas tu cuerpo noche a noche, le cubres las orfandades día tras día.
Este negocio siempre termina igual, con un ángel gastado comiendo de tus miedos, mientras el futuro sigue insinuando plazos fijos.
Pedro J. Pietre, Anotaciones 1980

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Puede ser, lo que dice ud.Pedro, sucede a veces… y me sorprende haberlo encontrado en medio de tanto barro, porque sus palabras parecen querer huir de todo esto. No se… no debí haberle escrito, corro al menos dos riesgos uno estético y otro ético. El primero por que no soy apta para la prosa, recuerdas a Lukács y su teoría estética?, bueno no se trata de eso. Y lo segundo porque estaría invitándome sin que me inviten a una concepción de las ‘cosas’, que mi espíritu no puede contener. Alejandra.

Anónimo dijo...

Relegado en un rincon de nosotros, cubierto de tejidos y sustancias hay un ser que nos acompaña desde la gestación misma que se desarrolla y toma fuerza con nuestro crecimiento,sabe que es lo que era el alma de cada uno y te obliga a castigarte, te viola te retuerce, te escupe el nombre, goza con tus fracasos, se regocija con las lagrimas ajenas si las probocas. Es el ser inescrupuloso que no queremos manifestar en ninguno de los gestos o acciones cotidianas pero que es nuestra escencia nos sabemos incapaces de desterrarlo pues somos uno lo odiamos , pero debemos aprender a amarlo pues es parte nuestra ....asi es somos el demonio en carne propia artifices de nuestra autodestrucción... somos el diablo y el mas grande de los angeles en un retazo de tejidos.

" Asi me conduce lejos de la mirada de dios, jadeante y destrozado de fatiga , al centro de las llanuras del hastioprofundas y desiertas"...
Charles Baudelaire
Haydeé